viernes, 5 de julio de 2013
¿Por qué es importante aprender ingles de niños?
La globalización, el internet, la televisión y la posibilidad de que nuestros hijos gocen en un futuro de mayores y mejores oportunidades que nosotros, son factores que están influyendo para que como padres estemos más interesados en darles la posibilidad de que hablen otro idioma, en especial el inglés.
La formación educativa que hoy en día reciben los niños debe ir más allá del aprendizaje de las materias básicas impartidas en la escuela, es necesario que los niños además de su idioma materno, expandan sus conocimientos aprendiendo otro idioma y que mejor que aquel que se habla en la mayor parte del mundo.
El hecho de que el niño hable inglés aparte de su lengua materna , no le creará confusión, como muchos padres creen, al contrario, tendrá más facilidad de absorber todos los conocimientos y aprender a dominarle de forma más fácil.
Se dice que la mejor época para que su hijo estudie inglés se sitúa entre la etapa de primera infancia y los seis años, cuando los niños son altamente sensibles a los idiomas y pueden estudiarlos más rápido, entre más temprano estudien, mejor será su dominio, sin embargo nunca es tarde para empezar. Si su hijo ya tiene más edad, no importa brindele la oportunidad de aprender inglés y apóyelo.
jueves, 4 de julio de 2013
Un cuento que te enseña valores leelo!
Los malos vecinos
Había una vez un hombre que salió un día de su casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de la puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel importante. Su vecino, que miraba por la ventana en ese momento, vio caer el papel, y pensó:
- ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!
Pero en vez de decirle nada, planeó su venganza, y por la noche vació su papelera junto a la puerta del primer vecino. Este estaba mirando por la ventana en ese momento y cuando recogió los papeles encontró aquel papel tan importante que había perdido y que le había supuesto un problemón aquel día. Estaba roto en mil pedazos, y pensó que su vecino no sólo se lo había robado, sino que además lo había roto y tirado en la puerta de su casa. Pero no quiso decirle nada, y se puso a preparar su venganza. Esa noche llamó a una granja para hacer un pedido de diez cerdos y cien patos, y pidió que los llevaran a la dirección de su vecino, que al día siguiente tuvo un buen problema para tratar de librarse de los animales y sus malos olores. Pero éste, como estaba seguro de que aquello era idea de su vecino, en cuanto se deshizo de los cerdos comenzó a planear su venganza.
Y así, uno y otro siguieron fastidiándose mutuamente, cada vez más exageradamente, y de aquel simple papelito en la puerta llegaron a llamar a una banda de música, o una sirena de bomberos, a estrellar un camión contra la tapia, lanzar una lluvia de piedras contra los cristales, disparar un cañón del ejército y finalmente, una bomba-terremoto que derrumbó las casas de los dos vecinos...
Ambos acabaron en el hospital, y se pasaron una buena temporada compartiendo habitación. Al principio no se dirigían la palabra, pero un día, cansados del silencio, comenzaron a hablar; con el tiempo, se fueron haciendo amigos hasta que finalmente, un día se atrevieron a hablar del incidente del papel. Entonces se dieron cuenta de que todo había sido una coincidencia, y de que si la primera vez hubieran hablado claramente, en lugar de juzgar las malas intenciones de su vecino, se habrían dado cuenta de que todo había ocurrido por casualidad, y ahora los dos tendrían su casa en pie...
Y así fue, hablando, como aquellos dos vecinos terminaron siendo amigos, lo que les fue de gran ayuda para recuperarse de sus heridas y reconstruir sus maltrechas casas.
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